《[Spanish] La Llave del Destino》Capítulo 32.1 - Una montaña rusa eléctrica
Advertisement
Usar una nube como medio de transporte resultaba distinto, sí Finnian lo comparaba con volar sobre Rune o Leith. No podía hablar de la comodidad, pues se asemejaba a permanecer sentado sobre un gran colchón blando y sólido al mismo tiempo. El paisaje tampoco entraba dentro de las cosas que podía describir, pues en un principio no hubo nada que llamara la atención, ni siquiera la temperatura. Sin embargo, en cuanto se acercaron a la tormenta, si su viaje empezó tranquilo y apresurado, tomó una peligrosa velocidad.
Antes de que la electricidad pudiera alcanzarles, relevó a Aer en mantener el escudo que les protegía. Sus compañeros ya estaban demasiado atentos por cualquier imprevisto como para añadirles más presión, aunque crear aquella burbuja protectora distaba de ser la mejor manera de enfrentarse. Al fin y al cabo, no estaban luchando solo contra la electricidad, sino a un viento y lluvia que empezaba a convertirse en un problema, y lo que fuera a aparecer por su camino.
—¿Sería una tontería si os pregunto cómo estáis? —comentó Finnian.
—¿Crees que es el mejor momento para algo así? —dijo Blanche.
—Mantener mi mente ocupada con algo más que un hechizo sería de mucha ayuda —replicó Finnian.
Porque en aquel instante no se trataba solo de un encantamiento, sino de no romper la conexión de la magia que les cuidaba. Contaba con el apoyo de Ead, Leith y Nero, aunque este último había dejado de hablar de golpe desde que empezaron a tener complicaciones. Ni las palabras ni los hechizos lograrían tranquilizarle, no cuando trataban de estar pendientes de todo su alrededor para sobrevivir a aquel viaje demasiado improvisado.
—¿Qué os gustaría comer cuando tengamos un respiro? —dijo Aer.
—¿En serio vas a pensar en el estómago ahora mismo? —replicó Rune.
—Yo me apunto a un juego así —dijo Finnian.
—¿Preferirías centrarte solo en lo que tenemos delante? —exclamó Leith.
—Dulces. Por Titanus, lo que daría por unos dulces en este momento.
Fue Nero quien soltó aquellas palabras casi como un aullido. Quizás los nervios y la situación le estuvieran pasando factura más que a ninguno de ellos, pero se negaba a cerrar los ojos. Hasta el lobo sabía que solo se sentiría peor así, por lo que se mantuvo tan cerca de Finnian como los demás, recogiendo su cola por si algún rayo o trueno atravesara la barrera.
—Hay unas bayas tanto dulces como picantes que son una delicia llamadas Fresas de Fuego —continuó Nero.
—Menuda combinación. ¿No terminas escupiendo fuego? —dijo Leith.
—Para nada. Cualquiera que las come recibe un aumento temporal de fuerza, aunque están demasiado ricas como para no querer disfrutarlas en cualquier otro momento.
Advertisement
¿Quién lo había dicho? Lobos apreciando comida dulce y picante, aunque un solo plato no demostraba el gusto al completo de su compañero lupino. Sin embargo, que hubiera intervenido de aquella manera animó a que el resto hicieran lo mismo. En sus mentes no tardó en aparecer la imagen de un fruto similar a las fresas, aunque bastante más grande en tamaño y de un tono dorado, que se antojaba tiernas a simple vista. ¿Lograrían conseguir algunas?
—Probé en las islas del sur unos frutos que no encontré en ningún otro lugar. Picantes, haciendo que tu lengua estuviera sensible por horas con que solo te comieras una. ¡Pero qué deliciosas estaban! —exclamó Leith.
En esta ocasión, la imagen de lo que parecían unas almendras rojas no tardó en llegar a ellos, y aunque no le apeteciera sentir su propia lengua como si estuviera en llamas, no negaría que algo así resultaría interesante por probar.
—¡Esencia del amanecer! —añadió Ead—. Es deliciosa en pequeñas cantidades, aunque no todos sean capaces de apreciarla.
Con un tono cobrizo, similar a una taza de té, aquella bebida poseía un sabor tan intenso que recomendaban solo disfrutarla en pequeñas dosis. Aromática, sus once años no le habían dado para probar algo así, aunque según el colibrí, lograría despertar al elthean más somnoliento del mundo.
—Me quedo con los elffins de la plaza del Galya —intervino Aer.
—Uh, ¡sí! Recién horneados —añadió Rune.
—De todos los sabores —dijo Finnian.
Los probaron mientras estuvieron allí, y era lo más cercano a las magdalenas para desayunar que encontrarían en Elthea. Algunas eran esponjosas y dulces, aunque su textura y sabor cambiaban según quién las preparara.
—Un buen tazón de cereales —dijo Blanche, sumándose a aquella conversación improvisada para su sorpresa—. Es lo que extraño más desde que llegué aquí.
Incluso Finnian tenía cierta añoranza de su hogar en ocasiones, pero Elthea le había obligado a salir de su rutina y de su zona de confort. No solo tuvo que hacer cosas que nunca pensó que haría, sino adaptarse a las circunstancias. La higiene personal le hizo valorar lo que tenía en casa, aprendiendo a sobrevivir en un mundo que no era del todo salvaje, pero cuando les tocaba caminar de un lado a otro, las comodidades de un hogar desaparecían casi al instante.
Su intento por mantener ocupada la mente y no pensar lo peor había funcionado. Percibía la tranquilidad de sus compañeros, el lobo incluido, mientras se acercaban al punto de descenso. El mismo instante en el que harían que su nube saliera del camino para que siguiera el que ellos querían. Optaron por tomar la ruta directa hacia Everground, buscando aprovechar su tiempo al máximo. Entonces, su travesía algo tranquila dio un bajón brusco en cuanto Aer y Rune realizaron un descenso, abandonando la seguridad del Camino de las Nubes y comprobando de la peor manera posible cómo de complicada era aquella tormenta.
Advertisement
La lluvia era más que copiosa y, junto a los fuertes vientos, hacía que la visibilidad fuera peor que la de antes. Mantener una cúpula protectora era mucho más complicado si Finnian tenía en cuenta el factor externo al que estaban expuestos.
—¿Quién me habría dicho hace unos días que estaría aquí luchando contra una tormenta? —dijo Nero.
Aquello era peor que combatir contra Ariel por un sencillo motivo. Una pelea podía ser corta incluso cuando no lo pareciera, pero los minutos allí manteniendo la concentración le resultaron una eternidad. Cada ráfaga que amenazaba con alejarles de su rumbo, cada rayo que pretendía penetrar su barrera le arrebataba energías. Y eso era solo el principio.
—¡Dame la mano! —exclamó Blanche.
Sin embargo, su voz no llegó a él como de costumbre, sino por un vínculo mental que ella misma había abierto. Incluso cuando en el pasado no tuvo en reparos para negárselo, en aquella situación tampoco dudó en emplearlo para intentar ayudarle. Sin añadir mucho más, ambos se agarraron, reforzando sus defensas mientras descendían con la nube, casi como si fuera una montaña rusa. Los giros, arcos y las acrobacias que realizaban para evitar siendo volatilizados hicieron que lamentara lo que había comido horas atrás. Por fin pudieron ver las mismas montañas que tanta importancia tenían. Grandes, hasta el punto de que les hacía sentirse a ellos diminutos, y eso que varios de sus compañeros podrían crecer bastante. El temporal impedía que la apreciaran mejor, y entonces, el peor de los escenarios comenzó a suceder.
—La nube… ¡Se está disipando! —les avisó Aer.
Estaban diseñadas para funcionar a cierta altitud, la misma que habían perdido en cuestión de minutos. Su escudo no podría soportar algo así, por lo que pronto comenzarían a desvanecerse lo que hasta ahora les estuvo manteniendo en el aire. Es ahí, sin embargo, donde entraba la siguiente parte de su plan.
—Venga, es hora de moverse —dijo Finnian, tirando de Blanche con una mano y dándole unos toquecitos en el lomo a Nero.
Aunque Nero no fuera tan grande como Leith, los presentes no tuvieron tantos problemas en subirse sobre su espalda, en especial porque la dragona no entraba dentro de los pasajeros. La nube pronto desaparecería, por lo que Aer y Rune habían trazado una ruta directa hacia el Everground. Cualquiera de los que vivieran allí les verían sin problemas, pero tampoco podían arriesgarse a esperar más tiempo. Entonces, la misma nube que hasta ahora era firme y aguantó su peso comenzó a perder densidad, haciendo que el peso del lobo y todos aquellos a los que llevaba como pasajeros se acercaran demasiado al vacío.
Leith saltó, abandonando la barrera justo cuando esta se rompió. Su viaje por el camino de las nubes había llegado a su fin, pero no iban a terminar aterrizando como si se hubieran convertido en meteoritos. Estirando ambos brazos, una esfera más pequeña que la anterior les rodeó, manteniéndoles en el aire al controlarlo con sus propias manos y evitando que se aproximaran hacia el suelo de malas maneras. La dragona evolucionó, atrapando al lobo entre sus poderosas patas.
—¿Ves? Te dije que no te dejaría caer —dijo Leith.
—Nunca dudé de ti, aunque tampoco quiero verte cabreada —replicó Nero.
Ni él ni nadie, visto lo visto. La tormenta no se había detenido por ellos, por lo que mantenerse así sería un sinónimo de atraer el peligro. Sin perder más tiempo, aterrizaron en la base de la montaña, en un punto que si bien no era el acordado, era lo más cercano que tenían a su alcance, dadas las circunstancias. En cuanto puso las patas en el suelo, Nero hizo un hueco en la montaña con el suficiente espacio para que todos se resguardaran.
—Esto está mejor —dijo el lobo, sacudiéndose el agua con entusiasmo.
—Al menos estamos de una pieza —admitió Finnian.
Lo que era mucho pedir, dadas las circunstancias, pero iba según lo que habían planeado. Tal y como Avira les trasmitió, Everground estaba compuesta por todo tipo de túneles donde las nagas vivían, convirtiéndolas en un lugar complicado por el que pasar. Tras conectar con la tierra, una visión de su alrededor confirmó en que estaban en lo cierto. Sin embargo, las constantes vibraciones del suelo desvelaron lo mismo que temieron.
—Se están acercando —dijo Aer.
—Es lo que buscábamos, ¿no? —dijo Blanche.
Todo iría bien mientras no salieran por debajo de ellos. Una visión así era lo único que Finnian necesitaba para que conciliar el sueño durante las próximas veces se convirtiera en una tarea hercúlea. Entonces, lejos de que sus temores se hicieran realidad, el suelo de su pequeño refugio se abrió, creando un agujero que les llevó hasta el interior de la montaña.
Advertisement
- In Serial345 Chapters
Dysfunctional – An Assassin’s Guide To Reincarnating In Another World
Following a brutal and tortured death, a former assassin, known only by his codename Kuro, is given the opportunity to reincarnate in another world, a world with magic and monsters. Armed with an unrivaled healing factor and an inhumane pain threshold, Kuro opts to go for a reckless direct approach in this world instead of a stealthy and cautious one, and as a result, slowly gains attention bit by bit.
8 1795 - In Serial22 Chapters
Genius has an Infinite Capacity
Alevier is a student of Magic, aspiring to become an Archmage: someone who is able to summon powers untold - split the mountains and shake the earth. But, one problem stood in his way: his utter lack of talent. And no matter how hard he worked, he could never fill the gap between him and his peers. But could that really stop someone in a world where wonders could come true, and magic was omnipresent?After a particularly traumatic incident, he finally obtained the magical powers he had yearned for, along with a strange grimoire from an ancient being. It seemed that fate had great things in store for him. That or an irresponsible creditor had dumped his responsibilities onto him. Perhaps it was preordained that one must pay a price to gain something. Geniuses have infinite potential, and Alevier has just stepped into the realm of geniuses. But he is yet to discover what pains he must bear, for creatures so terrifying that they could kill him with a single glance are now out for him. But the game is not over, yet. Cover by ValetheHowl, he is an awesome person. Discord Link
8 164 - In Serial20 Chapters
Soul Search
A soul, the most important thing that there is in life in Astera, everything has a soul. Humans, demons, elves, dwarfs, even the beasts that roam the plains and hide in dungeons have, to a certain degree, souls. Every soul that is made must be returned to the place it was made, the afterlife. But when the god of death finds that souls are going missing, the souls of champions , and he must find out where these souls are and get them back to where they belong. Sadly, he himself is not allowed to interfere along with the other gods, though that doesn't mean that there is nothing that he can do. He can employ a Champion of his own, one who can find the souls of the champions and bring them to their rightful place. In comes Angelus Myrefall, an orphan who desperately wishes to obtain a class at the Ceremony of Awakening. A class for him could change everything in his life. He could go on adventures, get stronger with every journey, get money to help the orphanage that took care of him all these years. And at the ceremony, he got exactly what he wanted, except he got more than he bargained for. Congratulations! You have been granted a Champion's class from Uwrath, the god of death. Class title: Reaper With this brand new class bestowed upon him by Uwrath, he must complete the job that was given to him by the gods. but first, he needs to learn how to use his abilities at the Champion Academy. With a new purpose and new enemies, he hopes to survive long enough to bring out the full power of this never-before-seen class.
8 253 - In Serial238 Chapters
Marked for Death
A deathworld version of the Naruto setting, a team of missing-nin fleeing from Mist into Fire, and one disaster after another. What could possibly go right? MfD is a quest that has been running on SufficientVelocity since 2015. Velorien and I co-author it and he has agreed to let me re-post his chapters here. "Quest" in this context means that after every update the readers vote for what they want the protagonist to do next. SV updates on Thursdays and Sundays.
8 167 - In Serial48 Chapters
The Retribution Contract
Revenge. A word that can blindfold people and prevent them from seeing the light around them. It can destroy lives and love. It's not meant to be kept in the heart but sometimes it just stays there. Jungkook could never forgive the person who destroyed him. He could never forgive the person who played with his heart. So, he did what he thought was right. He took his revenge.Written in : March 2022
8 193 - In Serial10 Chapters
KiyoKei fanfic (discontinued)
hm yes more kiyokei fan fiction. why read this one in particular? juicy proper grammar in the story, unlike in this description. also i am a rookie writer in 8th grade, so if i make dumb mistakes, blame the skyrim i've been playing.Classroom of the Elite is written by Syougo Kinugasa. All characters in this fan fiction are written and owned by him. This is merely a fan fiction a writing of my own based on his plot and characters.
8 64

