《Brujas de la Noche》Capítulo 13 - Las Brujas del Mar
Advertisement
Después de todo lo que había descubierto gracias a mi visita a la Taberna de los Encantados, deseaba más que nunca encontrar las Brujas de la Noche. Así que, justo el fin de semana siguiente, decidí revisar otra de las entradas del diario que parecía estar relacionada con brujas.
En la tarde del sábado, en cuanto mi mujer y mi hija fueron a una librería a la presentación de un libro, me dirigí a Barcelos.
La entrada del diario describía varias desapariciones en una localidad de los alrededores de aquella ciudad y de un ojo marino en el Río Neiva, junto a una roca conocida como el "Penedo de la Moira". Supuestamente, en ciertas noches, mujeres salidas de debajo de las aguas arrastraban a cualquier hombre que encontrasen hacia el ojo marino, y nunca más era visto. Después de todo lo que había presenciado, no tenía dificultades en creer en moiras, sin embargo, como estas no eran contempladas en ninguna otra parte del diario, asumí que se trataban de brujas.
Llegué al lugar al principio de la tarde. Había varias lagunas pequeñas, donde la gente solía nadar durante el Verano, sin embargo, siendo un frío día de Invierno, no se encontraba nadie allí. Busqué inmediatamente por aquella que tenía el supuesto ojo marino. Investigue todos los roquedos de la zona, buscando el "Penedo de la Moira", que mostraría la laguna correcta. Me llevó algún tiempo, pero acabé por encontrar uno en cuya parte superior había una cueva llena de agua, la supuesta "Huella de la Moira". Este se encontraba parcialmente dentro de una de las lagunas, lo que indicaba claramente que aquella era la que yo buscaba.
Años antes, durante unas vacaciones en Grecia, había tomado un curso de buceo para poder visitar unas ruinas submarinas. Hasta había comprado el equipo completo, esperando usarlo después para investigar otros locales similares (lo que, por desgracia, nunca sucedió). Ese día lo llevé conmigo y, junto al coche, me lo puse.
Cuidadosamente, entré en la laguna y, cuando el agua me llegó a la cintura, me tiré. El agua era cristalina, por lo que, incluso en las partes más profundas, podía ver el fondo claramente. Este estaba formado por guijarros y algo de arena. Por desgracia, después de una larga búsqueda, no encontré ninguna señal del ojo marino. Toda la laguna parecía tener un fondo bien definido. Sin embargo, una pequeña depresión en el punto más profundo me llamó la atención. No me parecía bien, pues no había una corriente fuerte el suficiente para causarla, y, a casi cuatro metros debajo de la superficie, era dudoso que pudiera haber sido creada por los bañistas.
Me acerqué. Aparté algunos guijarros y, agitando la mano sobre ella, limpié la arena. Cuando se posó, reveló una de las cosas más extrañas que había visto. Debajo de la depresión, sólo había oscuridad, una oscuridad que ni la luz de mi linterna de buceo lograba penetrar. Sólo podía ser el ojo marino.
Lentamente, penetré esa oscuridad con mi mano. Para mi sorpresa, la dejé de ver, pero podía moverla allí abajo. Pasado unos momentos, me di cuenta de que se trataba de un túnel.
De repente, empecé a sentir el agua a mi alrededor moverse, al principio lentamente, pero acelerando rápidamente. Me di cuenta, entonces, de que se trataba de un torbellino centrado en el punto oscuro que acababa de descubrir. Instintivamente, traté de luchar contra él, sin embargo, al ver que este era más fuerte que yo, me deje llevar. Después de todo, estaba allí para averiguar lo que había del otro lado.
Confieso que no fue una de mis decisiones más inteligentes. Poco después de entrar en el túnel, me golpeé la cabeza y perdí el conocimiento.
Advertisement
Cuando desperté, estaba en un lugar oscuro, pero fuera del agua. Me dolía todo el cuerpo, y no necesitaba ver para saber que tenía varias heridas. Afortunadamente, no parecía tener nada roto.
Barrí el suelo con las manos en busca de mi linterna de buceo, sin embargo, cuando la encontré, me di cuenta de que esta estaba completamente destruida. Por suerte, la pequeña que anda siempre conmigo y que había guardado en el bolsillo de mis pantalones cortos, debajo del traje de buceo, todavía funcionaba.
Así que la encendí, confirmé mis sospechas. Mi traje estaba rasgado en algunos puntos, y yo sangraba de varios cortes. Después, dirigí la luz hacia la oscuridad a mi alrededor. Lo primero que descubrí fue un pequeño charco circular a mi lado, sin duda la salida del ojo marino. Después, vi las paredes. Hechas de enormes bloques de granito, se levantaban detrás y enfrente de mí, hasta desaparecer en la oscuridad. Eran tan altas, que mi pequeña linterna no podía iluminar el techo.
Sin más nada que pudiera hacer, me puse de pie y comencé a explorar el lugar. Había avanzado sólo unos pocos pasos, cuando encontré lo que más temía, pero ya esperaba: un esqueleto humano. Sin duda pertenecía a alguien como yo, que había llegado allí a través del ojo marino, pero no había podido salir.
Respiré profundo para intentar calmarme y me obligué a seguir adelante. Más y más esqueletos aparecieron, algunos envueltos en ropa y usando joyas tan antiguas que debían estar allí desde la edad media o la época castrense. Intenté animarme con la idea de que tal vez pudiera encontrar algo que mis antecesores no pudieron. Después de todo, entre los montones de huesos y andrajos no había una sola linterna.
Aquí y allí, me encontré con estatuas y bajos relieves grabados en las paredes representando el que sólo podía describir como demonios. Tenían cuernos y hocicos afilados, dientes puntiagudos, aletas y algunos hasta alas. Sus representaciones variaban mucho en tamaño, pero si esta era su escala real o solamente libertad artística, no tenía manera de saber.
Por fin, vi una tenue luz a lo lejos. Me acerqué con cuidado pues no sabía qué esperar, pero unos metros más adelante, me di cuenta de que se trataba del fin de la larga estructura donde me encontraba.
Por momentos, me sentí aliviado, pensando que había encontrado la salida. Sin embargo, pronto descubrí que no era así. La estructura se encontraba de hecho abierta en esa dirección, pero en vez de una salida allí se erigía el propio océano.
Me acerqué y descubrí que una barrera invisible, sin duda de origen mágico, impedía las aguas del Atlántico de entrar. Y a mí de salir. No que hiciera diferencia. Mismo que yo consiguiera superar la barrera, difícilmente llegaría a la superficie vivo. Desde allí podía verla, y se encontraba unos cien metros más arriba. Además, la probabilidad de ser encontrado en el océano cuando nadie me estaba buscando era mínima.
Desesperado, golpeé la barrera invisible con los puños y, después, me dejé deslizar hasta el suelo. Durante largos minutos, así quedé, resignado a morir. Después, me acordé de mi familia y decidí ir ver lo que había en el otro extremo del edificio. No tenía muchas esperanzas, pero podía haber allí una salida.
Estaba a punto de levantarme, cuando oí un golpe en la barrera invisible. Levanté la mirada y vi a una mujer joven, de unos veinte años. Esta no llevaba equipo de buceo, sólo unos pantalones vaqueros y una blusa que no parecían afectar a su flotabilidad.
Retrocedí dos pasos, sin saber qué esperar. Luego, la mujer cruzó la barrera mágica y descendió hacia el interior del edificio. Para mi sorpresa, sus ropas parecían completamente secas.
Advertisement
- No tenga miedo - dijo ella. - He venido a sacarlo de aquí.
- ¿Quién es usted? ¿Es una de las Brujas de la Noche?
Su rostro se retorció en sufrimiento al escuchar aquel nombre.
- No - ella respondió por fin.
- ¿Pero las conoce? ¿Sabe dónde las puedo encontrar?
- No sé dónde encontrarlas, pero las conozco, sí. Por desgracia.
La tristeza en su voz me dejó con curiosidad, pero no tuve coraje de preguntarle nada. Ella, sin embargo, se dio cuenta y continuó:
- Mi ma
dre y las otras Brujas del Mar murieron por causa de ellas. Ellas vinieron a hablar con nosotras para les ayudar a destruir una comunidad de criaturas marinas, a lo largo de Castelo do Neiva, nos prometiendo objetos mágicos y otras recompensas. Pero, una vez que hicimos lo que nos pidieron, nos atacaron. Yo sólo sobreviví porque mi madre insistió en que me quedara atrás. Las otras están todas muertas.
Con mi curiosidad satisfecha, mis pensamientos se volvieron nuevamente hacia el lugar donde me encontraba, hacia como iba a salir de allí y, principalmente, hacia las osamentas que había encontrado. Aquella mujer podía no ser una Bruja de la Noche, pero todo indicaba que sus intenciones no eran benévolas.
- ¿Qué sitio es este? - pregunté.
- Un viejo templo construido por mis antepasadas, no se sabe bien cuando. Durante siglos, se ha usado un ojo marino e ilusiones para traer sacrificios humanos hasta aquí. Se creía que estos ayudaban a llamar la atención del Diablo y sus demonios y facilitaba el lanzamiento de hechizos y maldiciones. Mi abuela acabo con eso. Las desapariciones comenzaron a atraer demasiada atención. Ahora, dígame, ¿cuál es su interés en las Brujas de la Noche?
Le dije todo sobre mi búsqueda y los "accidentes" que le dieron origen.
- Si las quiere parar, puede contar con mi ayuda. Venga, voy a sacarlo de aquí.
Me acerqué a ella. Ella me agarró y me tiró, a través de la barrera invisible, hacia el océano. Después de un momento de pánico, me di cuenta de que podía respirar bajo el agua.
A través de un método de propulsión más allá de mi entendimiento, probablemente de origen mágico, rápidamente llegamos a una playa. Así que levanté la mirada, vi las torres de Ofir. Estábamos en Esposende.
- Continúe buscando las Brujas de la Noche. Si necesita ayuda, llámeme por teléfono. - La bruja me dijo su número de teléfono móvil, que repetí en mi mente hasta memorizarlo.
Después, ella se volvió hacia el mar y luego desapareció bajo las olas.
Había encontrado otra bruja enemiga de las Brujas de la Noche. Sin embargo, en aquel momento, tenía cosas más urgentes en que pensar. Estaba solo a más de quince kilómetros de mi coche. ¿Cómo iba a explicar la situación a mi mujer sin revelar el peligroso y aterrador mundo paralelo al nuestro que yo había descubierto? ¿Y mis heridas?
En todo esto pensaba mientras dejaba atrás la playa y me acercaba a la ciudad.
Después de todo lo que había descubierto gracias a mi visita a la Taberna de los Encantados, deseaba más que nunca encontrar las Brujas de la Noche. Así que, justo el fin de semana siguiente, decidí revisar otra de las entradas del diario que parecía estar relacionada con brujas.
En la tarde del sábado, en cuanto mi mujer y mi hija fueron a una librería a la presentación de un libro, me dirigí a Barcelos.
La entrada del diario describía varias desapariciones en una localidad de los alrededores de aquella ciudad y de un ojo marino en el Río Neiva, junto a una roca conocida como el "Penedo de la Moira". Supuestamente, en ciertas noches, mujeres salidas de debajo de las aguas arrastraban a cualquier hombre que encontrasen hacia el ojo marino, y nunca más era visto. Después de todo lo que había presenciado, no tenía dificultades en creer en moiras, sin embargo, como estas no eran contempladas en ninguna otra parte del diario, asumí que se trataban de brujas.
Llegué al lugar al principio de la tarde. Había varias lagunas pequeñas, donde la gente solía nadar durante el Verano, sin embargo, siendo un frío día de Invierno, no se encontraba nadie allí. Busqué inmediatamente por aquella que tenía el supuesto ojo marino. Investigue todos los roquedos de la zona, buscando el "Penedo de la Moira", que mostraría la laguna correcta. Me llevó algún tiempo, pero acabé por encontrar uno en cuya parte superior había una cueva llena de agua, la supuesta "Huella de la Moira". Este se encontraba parcialmente dentro de una de las lagunas, lo que indicaba claramente que aquella era la que yo buscaba.
Años antes, durante unas vacaciones en Grecia, había tomado un curso de buceo para poder visitar unas ruinas submarinas. Hasta había comprado el equipo completo, esperando usarlo después para investigar otros locales similares (lo que, por desgracia, nunca sucedió). Ese día lo llevé conmigo y, junto al coche, me lo puse.
Cuidadosamente, entré en la laguna y, cuando el agua me llegó a la cintura, me tiré. El agua era cristalina, por lo que, incluso en las partes más profundas, podía ver el fondo claramente. Este estaba formado por guijarros y algo de arena. Por desgracia, después de una larga búsqueda, no encontré ninguna señal del ojo marino. Toda la laguna parecía tener un fondo bien definido. Sin embargo, una pequeña depresión en el punto más profundo me llamó la atención. No me parecía bien, pues no había una corriente fuerte el suficiente para causarla, y, a casi cuatro metros debajo de la superficie, era dudoso que pudiera haber sido creada por los bañistas.
Me acerqué. Aparté algunos guijarros y, agitando la mano sobre ella, limpié la arena. Cuando se posó, reveló una de las cosas más extrañas que había visto. Debajo de la depresión, sólo había oscuridad, una oscuridad que ni la luz de mi linterna de buceo lograba penetrar. Sólo podía ser el ojo marino.
Lentamente, penetré esa oscuridad con mi mano. Para mi sorpresa, la dejé de ver, pero podía moverla allí abajo. Pasado unos momentos, me di cuenta de que se trataba de un túnel.
De repente, empecé a sentir el agua a mi alrededor moverse, al principio lentamente, pero acelerando rápidamente. Me di cuenta, entonces, de que se trataba de un torbellino centrado en el punto oscuro que acababa de descubrir. Instintivamente, traté de luchar contra él, sin embargo, al ver que este era más fuerte que yo, me deje llevar. Después de todo, estaba allí para averiguar lo que había del otro lado.
Confieso que no fue una de mis decisiones más inteligentes. Poco después de entrar en el túnel, me golpeé la cabeza y perdí el conocimiento.
Cuando desperté, estaba en un lugar oscuro, pero fuera del agua. Me dolía todo el cuerpo, y no necesitaba ver para saber que tenía varias heridas. Afortunadamente, no parecía tener nada roto.
Barrí el suelo con las manos en busca de mi linterna de buceo, sin embargo, cuando la encontré, me di cuenta de que esta estaba completamente destruida. Por suerte, la pequeña que anda siempre conmigo y que había guardado en el bolsillo de mis pantalones cortos, debajo del traje de buceo, todavía funcionaba.
Así que la encendí, confirmé mis sospechas. Mi traje estaba rasgado en algunos puntos, y yo sangraba de varios cortes. Después, dirigí la luz hacia la oscuridad a mi alrededor. Lo primero que descubrí fue un pequeño charco circular a mi lado, sin duda la salida del ojo marino. Después, vi las paredes. Hechas de enormes bloques de granito, se levantaban detrás y enfrente de mí, hasta desaparecer en la oscuridad. Eran tan altas, que mi pequeña linterna no podía iluminar el techo.
Sin más nada que pudiera hacer, me puse de pie y comencé a explorar el lugar. Había avanzado sólo unos pocos pasos, cuando encontré lo que más temía, pero ya esperaba: un esqueleto humano. Sin duda pertenecía a alguien como yo, que había llegado allí a través del ojo marino, pero no había podido salir.
Respiré profundo para intentar calmarme y me obligué a seguir adelante. Más y más esqueletos aparecieron, algunos envueltos en ropa y usando joyas tan antiguas que debían estar allí desde la edad media o la época castrense. Intenté animarme con la idea de que tal vez pudiera encontrar algo que mis antecesores no pudieron. Después de todo, entre los montones de huesos y andrajos no había una sola linterna.
Aquí y allí, me encontré con estatuas y bajos relieves grabados en las paredes representando el que sólo podía describir como demonios. Tenían cuernos y hocicos afilados, dientes puntiagudos, aletas y algunos hasta alas. Sus representaciones variaban mucho en tamaño, pero si esta era su escala real o solamente libertad artística, no tenía manera de saber.
Por fin, vi una tenue luz a lo lejos. Me acerqué con cuidado pues no sabía qué esperar, pero unos metros más adelante, me di cuenta de que se trataba del fin de la larga estructura donde me encontraba.
Por momentos, me sentí aliviado, pensando que había encontrado la salida. Sin embargo, pronto descubrí que no era así. La estructura se encontraba de hecho abierta en esa dirección, pero en vez de una salida allí se erigía el propio océano.
Me acerqué y descubrí que una barrera invisible, sin duda de origen mágico, impedía las aguas del Atlántico de entrar. Y a mí de salir. No que hiciera diferencia. Mismo que yo consiguiera superar la barrera, difícilmente llegaría a la superficie vivo. Desde allí podía verla, y se encontraba unos cien metros más arriba. Además, la probabilidad de ser encontrado en el océano cuando nadie me estaba buscando era mínima.
Desesperado, golpeé la barrera invisible con los puños y, después, me dejé deslizar hasta el suelo. Durante largos minutos, así quedé, resignado a morir. Después, me acordé de mi familia y decidí ir ver lo que había en el otro extremo del edificio. No tenía muchas esperanzas, pero podía haber allí una salida.
Estaba a punto de levantarme, cuando oí un golpe en la barrera invisible. Levanté la mirada y vi a una mujer joven, de unos veinte años. Esta no llevaba equipo de buceo, sólo unos pantalones vaqueros y una blusa que no parecían afectar a su flotabilidad.
Retrocedí dos pasos, sin saber qué esperar. Luego, la mujer cruzó la barrera mágica y descendió hacia el interior del edificio. Para mi sorpresa, sus ropas parecían completamente secas.
- No tenga miedo - dijo ella. - He venido a sacarlo de aquí.
- ¿Quién es usted? ¿Es una de las Brujas de la Noche?
Su rostro se retorció en sufrimiento al escuchar aquel nombre.
- No - ella respondió por fin.
- ¿Pero las conoce? ¿Sabe dónde las puedo encontrar?
- No sé dónde encontrarlas, pero las conozco, sí. Por desgracia.
La tristeza en su voz me dejó con curiosidad, pero no tuve coraje de preguntarle nada. Ella, sin embargo, se dio cuenta y continuó:
- Mi ma
dre y las otras Brujas del Mar murieron por causa de ellas. Ellas vinieron a hablar con nosotras para les ayudar a destruir una comunidad de criaturas marinas, a lo largo de Castelo do Neiva, nos prometiendo objetos mágicos y otras recompensas. Pero, una vez que hicimos lo que nos pidieron, nos atacaron. Yo sólo sobreviví porque mi madre insistió en que me quedara atrás. Las otras están todas muertas.
Con mi curiosidad satisfecha, mis pensamientos se volvieron nuevamente hacia el lugar donde me encontraba, hacia como iba a salir de allí y, principalmente, hacia las osamentas que había encontrado. Aquella mujer podía no ser una Bruja de la Noche, pero todo indicaba que sus intenciones no eran benévolas.
- ¿Qué sitio es este? - pregunté.
- Un viejo templo construido por mis antepasadas, no se sabe bien cuando. Durante siglos, se ha usado un ojo marino e ilusiones para traer sacrificios humanos hasta aquí. Se creía que estos ayudaban a llamar la atención del Diablo y sus demonios y facilitaba el lanzamiento de hechizos y maldiciones. Mi abuela acabo con eso. Las desapariciones comenzaron a atraer demasiada atención. Ahora, dígame, ¿cuál es su interés en las Brujas de la Noche?
Le dije todo sobre mi búsqueda y los "accidentes" que le dieron origen.
- Si las quiere parar, puede contar con mi ayuda. Venga, voy a sacarlo de aquí.
Me acerqué a ella. Ella me agarró y me tiró, a través de la barrera invisible, hacia el océano. Después de un momento de pánico, me di cuenta de que podía respirar bajo el agua.
A través de un método de propulsión más allá de mi entendimiento, probablemente de origen mágico, rápidamente llegamos a una playa. Así que levanté la mirada, vi las torres de Ofir. Estábamos en Esposende.
- Continúe buscando las Brujas de la Noche. Si necesita ayuda, llámeme por teléfono. - La bruja me dijo su número de teléfono móvil, que repetí en mi mente hasta memorizarlo.
Después, ella se volvió hacia el mar y luego desapareció bajo las olas.
Había encontrado otra bruja enemiga de las Brujas de la Noche. Sin embargo, en aquel momento, tenía cosas más urgentes en que pensar. Estaba solo a más de quince kilómetros de mi coche. ¿Cómo iba a explicar la situación a mi mujer sin revelar el peligroso y aterrador mundo paralelo al nuestro que yo había descubierto? ¿Y mis heridas?
En todo esto pensaba mientras dejaba atrás la playa y me acercaba a la ciudad.
Advertisement
- In Serial700 Chapters
Second Life Ranker
Yeon-woo's twin brother disappeared five years ago, only for his pocket watch to suddenly fall into Yeon-woo's hands. Inside, Yeon-woo found a hidden diary. "By the time you hear this, I guess I will already be dead..."Obelisk, the Tower of the Sun God, is a world where several universes and dimensions intersect. Yeon-woo's brother had died after being betrayed while he climbed the Tower, and after learning the truth, Yeon-woo decided to climb the tower with the help of his brother's diary."From now on, I am Cha Jeong-woo."
8 493 - In Serial46 Chapters
Saga of the Soul Dungeon - Old
The new version of this is available here: https://www.royalroad.com/fiction/40181/saga-of-the-soul-dungeon When Caden dies in a car crash he is put in a dungeon core in another world. The problem with that? He still has a conscience, but the original dungeon core is still there in his mind, and it doesn't... Of course, other people add their own issues: Two human nations gain access to the dungeon and are not particularly pleased to share. A sentient plant race claims the dungeon as sacred ground. And, amidst the chaos, teams of adventurers just want to make a living.
8 181 - In Serial6 Chapters
Chronicles Of The Storylord: 12th Chronicle - Origin
Twelve souls were chosen to expand into the void surrounding the known universe(s), and were given a grace period in which they would experience a relatively safe expansion of their domains. Once that period is up, however, they are free to interact with each other...and what lurks in the depths of the Abyss, the Void, and the Primordial Chaos. I am the 12th soul, but I am not as those others are, for I am merely a shard. My purpose: begin the Tale anew. For I am the Storylord, and I am the Tale. The Tale is all, and all is the Tale, yet the Tale is myself, for I am all in my domain. This is my story, the saga of many, the legend… of the Tale. Just remember this: “This world is but a story, and all the stories are true...” This story is in the same general multiverse as RE: Deity by lightningwarrior21, but will be almost completely separate except in a few chapters. I have permission from him to use his base multiverse, and you should go check out his fiction, it’s really good. http://royalroadl.com/fiction/9597 This ‘fiction’ will be updated sporadically, so don’t expect much of a steady stream of chapters. (I’ll try to do one chapter a week, but no promises.) Suggestions on how to improve this universe helps with the management, so comments are welcome, as are Grammar Nazis. I’ve had this fiction mostly as scattered notes in my google drive, and only recently had enough time to actually put it together, like I promised lightning back in January. (Writer’s block and schoolwork do not mix well.) The cover is not owned by me, I found the image on google images. Anyway, I’ll be back yesterday… or was that tomorrow? (I really need to get that damn causality generator fixed, me-damnit!) See ya!
8 215 - In Serial24 Chapters
Supreme Formation Immortal Sovereign
Falling under the Heavenly Tribulation, Ascending Celestial Oalur Kang finds that he's back in the past. Watch him pursue the Heavenly Path of Formations and rise to the peak of the Immortal Path! . . . . . . . . . Hello, this is F-Rank! This is my take on writing cultivation stories. Though I'm sure nobody cares, the intent behind this story was focused on creating a more or less logical cultivation system. I read several stories where the mc transmigrated to a cultivation world (not calling names to avoid unnecessary angst) and was able to completely break the cultivation system and the logic of the world because they had the power of science on their side and were able to think more logically than everybody else. Despite the fact that some characters in those stories were older than the scientific method of thinking and even the human civilization as we know it and the whole society was older than our human race. So I decided to write a story where things about cultivation make sense (as far as a magical world full of super magical people can make sense), so here we are. I don't know if I will be able to fulfil this purpose but I hope that the story will end up enjoyable. Can also be considered a prequel for my other story "Wasn’t my new life in a magical world supposed to be easy?" but has very little overlapping content and can be read as a stand alone story. Also available on Scribble Hub.
8 99 - In Serial27 Chapters
Broken Core (A Progression LitRPG)
The world has been shattered, shifted, and rebuilt with the passing of each era. Long dynasties, continental empires, heroes among heroes, felled by the Champions of the Beyond to usher change. An era dominated by true monsters, an era where power is absolute, an era where humanity is at its edge from the apex predators of the period. Monsters unlike anything that the world has seen, machines of precision; merciless with endless ambitions — Dungeons. Once again, a new Champion is selected by the now fading power of the Beyond. Leah. A just formed Dungeon with fragmented memories of a different life and world, a Dungeon with the memories of a human of a different realm. She must learn the harsh reality of what this new world is while trying to stay alive, and more importantly, find out what she is.
8 165 - In Serial18 Chapters
It All Ended To Start Up Again (A Glitchtale Multi-Ship Story)
Their once were three siblings who are Copper, Agate, and Amber Lightvale, Copper and Agate watched their mother died after giving birth to Amber but their father death is unknown to them but with their mother's death that didn't stop them from raising their little sister. Copper, the male determination soul Trait and his twin sister Agate, the Bravery soul trait raised their little sister and as time grew on making happy memories they so discover that Amber has a two-traited soul of Kindness and Integrity but that's when the things between the siblings changed forever Agate and Copper argue over setting the monsters free and not Agate challenges Copper and said that if Copper wins they will break the barrier, coexist with monsters and break the rules our king left for us and if she won they will not break the barrier, they will not coexist with monsters and break the rules our king left for us. "So will you Fight me". After they fought Coppers determination came out victorious and Agate after feeling humiliated lost her bravery and fled out of the scene later she returned to her twin brother and little sister but she was different and after that no ones knows to this day what happen with the siblings or where the youngest went, and with so much time pasting new determination souls only one at a time but there was one born but that one frees the monsters and someone who was long forgotten returns a different person. This all happened for a reason, read to find out.This story contains:CursingShips you may not likeFictional backstory's I made for some characters in the storyI do not own any of these characters or the AU Glitchtale they all go to their respective ownersI also do not own the cover of this book it goes to It's respective ownerGore,Sadness and Fear
8 94

