《El aficionado [Español] [Completo]》12. Nuevo hogar, nuevo trabajo
Advertisement
Ya conocían la Av. Las palomas, así que al ingresar Génesis esperó unos 15 segundos, que el semáforo se ponga en verde y dobló hacia la izquierda. A recorrer la zona oeste. En la cuadra siguiente, intercepción “Campana” ya se notaba que había disminuido la locura. Ya en todas las otras cuadras por su tranquilidad, daban la impresión de que se estuviese en un barrio privado. Las casas eran grandes, la gran mayoría superaba los 250 metros cuadrados y no se superaban las veintidós casas por manzana. Había muy pocos negocios, a tal punto que les pareció extraño ver un kiosko o un bar en medio de esas casas inmensas que muchos anhelaban poseer. Vieron casas en alquiler, pero sabían que los precios eran altísimos y el solo hecho de preguntar y ver la casa sería una gran pérdida de tiempo. En toda la zona oeste del barrio “La Costa”, no había edificios. No era nada inusual ya que por más lujosos que podrían ser los edificios, destruirían la estética armoniosa que brindaban esas hermosas casas, destruirían la tranquilidad. A diferencia de las zonas lujosas típicas, la belleza la otorgaban los diversos tipos de arquitectura. Se podían ver casas modernas de 2 pisos, casas con estilo colonial, casas con estilo europeo, mansiones excéntricas.
Ya eran las 12:10, era temprano para almorzar, pero si esperaban más tiempo los comercios gastronómicos se iban a llenar. Fueron a un local entre la avenida y la calles 5 y 6, a una hamburguesería. Antes de entrar, pasaron por el puesto de diarios y revistas ubicado en la esquina a unos pocos metros del local de comida. Leo compró un diario. Al ingresar, pidieron 2 hamburguesas dobles con queso y panceta, eligiendo el combo de las papas y gaseosa grandes. Cambiaron las gaseosas tradicionales sabor cola que venían en el combo por defecto, por las de sabor uva, que les costó en total catorce pesos más. Se sentaron en el sector al aire libre.
—¿Qué te parece? ¿Te adaptarías?
—No sé. Es tan distinto a nuestro pueblo.
—Ahora te parece distinto. Te vas a terminar acostumbrando.
—A todo el lio de gente, no creo.
Se quedó con los clasificados y el deportivo, las otras secciones del diario las tiró al basurero. A su novia tampoco les interesaban. Había casi 5 páginas llenas de anuncios de alquileres. Con rapidez tachó todas las opciones que no eran de departamentos. Su idea era vivir en barrio “La Costa” por lo que lo tomó como referencia para ir descartando. En unos minutos marcó 20 opciones. 5 tenían precios publicados. 4 de ellos tenían precios muy elevados, ya que eran muy lujosos y se encontraban sobre la calle “Bella vista”, la última calle en el barrio que tenía vista exclusiva hacia el rio. La otra opción, ya la había visto antes de entrar a la hamburguesería, ya que se encontraba unos 50 metros delante de donde almorzaban, en la esquina de la intercepción de la avenida y la calle 6.
—Ese edificio, está en alquiler.
—Parece lindo, hay que ver cómo es por dentro.
—Piden Seis mil quinientos.
—Está en la esquina, por eso vale menos.
Un edificio de 3 estrellas, con diseño moderno y tenía un precio acorde a lo que pretendía pagar. Hasta se encontraba a pocas cuadras del gimnasio. Lo que no les terminaba de gustar, era la ubicación. Prefería que el gimnasio le quede lejos, pero vivir tranquilo, a vivir a 4 cuadras y media del gimnasio y tener que soportar el transito constante de los autos, el ir y venir de las personas y todos los locales comerciales que rodeaban el edificio.
Advertisement
—Si, hay que descartarlo. Mirá las otras opciones —le dijo mientras le entregaba el clasificado.
Ella suspiró y bebió un sorbo de gaseosa.
—Desde ya, esto no me termina de convencer.
—Yo ya tomé mi decisión. No voy a retroceder. ¿No me vas a acompañar?
Esperó medio minuto para hablar.
—Esto, es, tan repentino. No sé, cómo vamos a hacer, sin trabajo.
—No tenés porque preocuparte. Yo tengo setenta mil pesos ahorrados, y los voy a utilizar para subsistir hasta que consiga trabajo y me acomode —le dijo con completa seguridad.
—No estoy segura si es una buena idea, pero, te amo. Te amo y te apoyo, voy, voy a luchar junto a vos —dijo mientras lagrimeaba.
—Gracias. Sabés que sos la razón de mi felicidad —le dijo emocionado y se besaron con tal magnitud, que los comensales cercanos aplaudieron cómo si se tratase de un pedido de casamiento—. Digo que probemos, nada tiene porque salir mal.
Cuando finalizaron el almuerzo, evaluaron las opciones restantes. Quedaron en ver un departamento a las 15 horas y otro a las 16:30.
Estaba ubicado dos cuadras hacia adentro de la avenida, entre las calles 6 y 7. Era un edificio modernizado y tenía la ventaja de no estar superpoblado. Tres departamentos en la planta baja. Al costado izquierdo estaba el ascensor y dos metros delante de él las escaleras. El ascensor estaba bien. Tenía una capacidad máxima de 400 kilos. El departamento era de 50 m² en el octavo piso. Octavo A. Al ingresar estaba la sala de estar, con la cocina incluida. Yendo hacia delante, un lindo balcón que mostraba desde muy lejos la avenida. A la izquierda de la sala de estar, una gran habitación, que podrían compartir 2 personas sin problema. Al final, el baño. El cual parecía a estrenar. En cada uno de los quince pisos, había A, B y C. Decidieron tenerlo en cuenta.
El otro departamento, estaba entre las calles 13 y 14, una cuadra hacia adentro, con vista al norte. Era pequeño, de 35m². No contaba con terraza y el piso era de una madera que parecía tener mala calidad. La habitación era muy pequeña y ni siquiera contaba con puerta. Cada uno de los treinta pisos del edificio, contaba con A, B, C, D, E y en los últimos, también se agregaba el departamento F. El precio era muy económico, pero esperaban vivir mejor. Lo descartaron.
Regresaron. Intentaron no desesperarse y a la mañana siguiente comenzaron a planificar vivir en La capital.
—Yo tengo que trabajar hasta fin del mes que viene.
—Si. Me acuerdo del contrato.
—Si renuncio no tengo otro trabajo, vos tampoco. No sé cómo vamos a subsistir.
—Ya te dije, tengo setenta mil pesos ahorrados. Podemos mantenernos cuatro meses, hasta que consigamos trabajo.
Génesis se quedó pensativa, unos segundos.
—Esos setenta mil, ¿no los ahorrabas para comprar la moto deportiva?
—A la mierda la moto deportiva. Yo tengo que invertir a futuro. En nuestro futuro.
—Yo presento la renuncia, pero no sé cómo se lo va a tomar tu familia.
—No importa cómo ellos lo tomen, vamos a estar bien.
—Tengo que pagar el alquiler, por seis meses más. Van a ser cómo quince mil, o veinte mil. Es el dinero que tenia ahorrado.
—Guardalo. Es tu dinero y la decisión fue mía. Si tengo que pagar veinte mil, todavía me quedan cincuenta. 3 meses podemos vivir bien.
Una hora antes del entrenamiento, pasó por los locales de la avenida a dejar curriculum. En la esquina, al comienzo de la segunda cuadra, había una gran fiambrería. Parecían tener productos de la mejor calidad, por lo que lo relacionó con que le pagarían bien. Cuando se acercó para ingresar, se dio cuenta que estaba lleno de gente. No contó cuantas personas había, pero le pareció que eran más de siete.
Advertisement
«Cuando vuelva paso»
A mitad de cuadra, había una linda heladería.
—Buen día. Estoy buscando trabajo y te quiero dejar mi curriculum, por si les hace falta un empleado —le dijo mostrándoselo.
—Si, pero no estamos necesitando empleados —le respondió la encargada de tomar el pedido.
—Ok.
Salió del local y siguió recorriendo. En la cuadra siguiente, entró a un local de videojuegos.
«Si me pagan por comisión, vendo un par de consolas y me doy la buena vida»
—Hola, buen día.
—Buen día, ¿estás buscando algún juego en particular?
—Vine a dejar curriculum.
—Yo soy el dueño, soy Javi.
—Leo, un gusto —le dijo al darle la mano.
—Por ahora tengo un empleado que está en la mañana y estamos bien.
—Entiendo.
—Te tengo en cuenta, por si algún día se enferma o no puede venir, vos lo reemplazás.
—Necesito un trabajo que me permita subsistir.
—Mirá, no quiero ser mala onda, pero, está difícil. Dejame el curriculum y si conozco alguien que necesite un empleado, le digo que te llame.
—Gracias.
—¡Que tengás suerte flaco!
En el local siguiente, vendían componentes de PC. Le aceptaron el curriculum, aunque la respuesta no era muy distinta a la anterior.
En la cuadra siguiente, entró a la hamburguesería en la que había almorzado el día anterior.
—Hola, estoy buscando trabajo. Les dejo un curriculum —le dijo a la empleada cuando le preguntó cuál era su pedido.
—Esperá, lo voy a llamar al gerente.
A los pocos segundos, regresó con un hombre que, con verle la cara, ya sabía la respuesta.
—No, loco. Por ahora no necesitamos más personal.
—Se los dejo, por si más adelante …
—No, llevalo —le dijo sin dejarlo terminar—. Ya tengo muchas personas en lista de espera.
Fue al puesto de diarios.
—Hola, estoy dejando curriculum.
—Lo voy a guardar, aunque no estamos necesitando —le dijo el vendedor.
—Ok. Gracias.
En la cuadra próxima, había dos locales de ropa. Del primero lo echaron, diciendo que por tratarse de ropa femenina necesitaban vendedora. Del segundo solo le dijeron: Lo lamento. No estamos buscando empleados.
Siguió hasta la última cuadra, en donde solo se decidió a tirar curriculum en la estación de servicio.
—Hola, te dejo un curriculum por si necesitan algún empleado.
—Genial. Lo voy a guardar.
Leo compró una gaseosa.
—Son 15 pesos.
Le pagó justo.
—No te quiero desilusionar, pero por cómo está la economía, todas las semanas nos llega un curriculum —le dijo la vendedora.
—Si. A cada lugar que voy me dicen que no.
—Suerte.
—Gracias.
Cruzó la avenida y observó la inmensa librería. Tenían dos empleados, contando la persona en caja.
«No les vendría mal otro vendedor»
La respuesta fue la misma. Desilusionado, quiso volver a cruzar para quedarse en el gimnasio. La gran cantidad de autos se lo impidió, por lo que siguió caminando y mientras buscaba llegar a la altura para cruzar, vio en una golosinería el cartel que estaba esperando.
Se busca vendedor/a para el turno mañana.
Por favor, traer C.V.
Entró esperanzado.
—Hola, buen día. Vengo a dejar curriculum para el puesto de vendedor —dijo sonriente.
—Buenísimo —le dijo mientras guardaba el curriculum.
—¿Vos sos el dueño? —le preguntó porque le parecía raro que un joven que no tenía ni dos años más que el fuese dueño de esa gran empresa.
—No —dijo riendo—. El dueño está en Arabia, con la guita que genera este negocio. Soy un empleado, Ricky.
—Soy Leo —le dijo al estrechar su mano.
—Acá tengo todos los curriculum —le dijo tras sacarlos del cajón.
—Son un montón.
—Si, hay cómo 100.
—Estuve tirando curriculum por toda la avenida y ni bola que me dieron.
—Está jodido conseguir laburo. ¿Sos peleador? —le dijo tras notar el bolso y el logo de su remera.
—Empecé hace poco. Yo vivo en un pueblo que está un poco lejos, y quiero conseguir trabajo acá así ya me quedo a vivir y puedo dedicarme a la MMA.
—Entiendo tu situación Leo. Yo no elijo al empleado, de eso se encarga el dueño; pero cómo me caes bien, le voy a decir que sos de confianza.
—Gracias —le dijo y se retiró un poco más animado.
Durante su recorrido, había pasado por varios bares y una parrillada, pero no quería volver a su antiguo trabajo. Fue al gimnasio. Cómo faltaba un rato para la clase, fue a entrenar a la dorsalera.
—Llegás temprano —le dijo el entrenador.
—Si, estuve tirando curriculum. Fue un desastre.
—Hay muchos que están buscando laburo y hay pocos puestos de trabajo.
—Voy a tener que seguir tirando.
—¿No pensaste en vender pastas?
—No, no puedo instalar un restaurante.
—No es necesario. Vender viandas. La idea que tienen en el restaurante de agregar un montón de salsas distintas, es única.
—Yo tuve esa idea.
—Si podés vender, los mismos Capeletinis que yo probé, no vas a parar de vender.
Los alumnos fueron llegando y empezaron el precalentamiento con saltos. La primer media hora, consistió en lograr tumbar al rival y buscar la sumisión en no más de 30 segundos. Para que el ejercicio no se volviera violento, solo se permitía buscar las piernas o brazos del rival y los golpes, simulados. Leo tuvo que entrenar con un joven que desconocía, pero por las pocas clases en que lo vio entrenar, parecía muy bueno.
En el primer intento, tumbó a Leo sin esfuerzo amagando un golpe para lanzarse a su pierna y que caiga. Finalizó con una llave al brazo antes del tiempo. Leo todavía no tenía gran dominio para tumbar, por lo que le quiso copiar. Mientras buscaba la pierna, el joven lanzó dos golpes simulados muy rápidos con su izquierda. Un Jab, seguido de un gancho.
—No, muy lento. Ya te hubiese noqueado. Vamos de nuevo —le dijo al caer.
A Leo no le gustó su actitud. Al sonar la alarma, volvió a intentarlo, esta vez fue más rápido en tumbarlo y apenas cayó, buscó agarrar su brazo derecho, pero el joven logró correrlo y moverlo de forma que no pudiese agarrárselo y la alarma de finalizado el tiempo.
—Mi turno.
Leo se preparó con la misma guardia, pero no estaba estático. No dejaba de moverse y con su pierna derecha cambiaba la pisaba.
—Es buena idea —dijo el joven.
Se acercó y Leo le tiró un Jab. Le agarró el antebrazo cuando estaba por terminar el movimiento y le enganchó la pierna delantera antes de que intentase lanzar un golpe con su izquierda. Leo cayó. El joven buscó y consiguió realizar la llave antes del tiempo.
Los 30 minutos restantes fueron destinados a un ejercicio en donde Ulises lanzaba cuatro golpes aleatorios con los focos. Debian esquivar o cubrirse y al finalizar, golpear el muñeco en los focos de nocaut. Leo logró superar los ataques y al golpear, buscó el mentón. En su segunda ronda, repitió el golpe y en la tercera, un gancho a la mandíbula.
—Bien —le dijo el entrenador luego del último golpe.
El jueves a la tarde, ella consumió una pastilla calmante.
—Confía en mí, vamos a estar mejor.
Respiró hondo y se bajaron del auto. Leo tocó el timbre y su hermana abrió la puerta.
—¿Está papa?
Si —respondió sin entender —. Pasen.
Leo ingresó primero. Ella, con la cabeza agachada.
Sus padres estaban mirando el televisor, en el living.
—Volviste, veo que reflexionaste.
—Si, reflexionamos. Génesis ya no va a trabajar más en el restaurante le dijo y entregó el papel que traía en sus manos.
—¿Qué estás diciendo?
Su padre leyó el contenido.
—¿No vas a trabajar más? No hay juicio, no hay demanda. Esto termina acá.
—Si respondió —atemorizada.
—No sé en qué mierda estás pensando, pero esto no tiene sentido. ¿Cómo se van a mantener si no tienen trabajo?
—Tu trabajo no es el único en el mundo. Nos vamos a vivir a la capital.
Su madre rompió el silencio que perduró durante casi un cuarto de minuto.
—Somos tu familia, te queremos proteger.
—Son mi familia, pero no apoyan en mis decisiones, nunca la hicieron. Eso debería hacer una familia.
—Perdón —dijo su hermana.
—Cuando te desfiguren yo no voy a ir al sanatorio.
—No vengás, no necesito que estés ahí.
—Génesis, no te parece que está arriesgando su vida para nada. Todo esto que está haciendo —le dijo su madre angustiada.
—Es su decisión y tiene mi apoyo.
—Vamos, no hay nada más por hablar.
A la mañana siguiente, fueron a ver un departamento entre las calles 2 y 3. Dos cuadras hacia adentro, con vista hacia una linda plaza. El departamento era de 45m² sin contar el balcón, el cual era espacioso y contaba con un cercado manual, lo que le dio más seguridad a ella. El departamento estaba nuevo a estrenar, pintado de verde aguamarina. Un living espacioso, una cocina aceptable con buena tecnología, una gran habitación y el baño impecable. Tres departamentos por piso: A, B, y C, pero en el suyo, el sexto de dieciocho, no había vecinos al ser nuevo. La entrada era muy linda, la puerta contaba con llave magnética y estaba monitoreada con una cámara que filmaba la entrada, para brindar más seguridad.
—Son ocho mil pesos, quinientos más que el otro.
—¿Cual te gusta más, este o el otro?
—Está más lindo y es más tranquilo.
—Está decidido —le dijo antes de abrazarla y besarla.
Por la tarde, definieron el nombre de la nueva empresa.
—¿Leo y Genesis food?
—No, es muy malo. ¿Las pastas ricas?
—No. Hay que pensarlo con tiempo, si el nombre es malo no van a comprar.
—Ya se cual puede funcionar —dijo luego de tres minutos—. Las pastas de tu sueño.
—Si, y cuando pregunten ¿porqué de tus sueños? Les voy a decir, porque le podés incluir cualquiera de todas estas salsas.
—Si, se van a asombrar.
—¿Cómo te parece que sea el logo?
—Un fideo soñando
—¿Un fideo soñando?
—Así —lo dibujó soñando con distintas salsas.
—Y el nombre abajo.
Le agregó el nombre en cursiva.
—¿Qué te parece?
—Me encanta. Lo más difícil ya está, ahora hay que crear la página, los folletos y las remeras.
El lunes de la semana siguiente, se mudaron al nuevo departamento.
—¿Cómo te sentís?
—Bien. Un poco ansiosa porque todo salga bien.
—Ya tenemos todo listo. Praparate, porque mañana voy a vender un montón de viandas. Mi temor es que tengamos tantos pedidos que nos quedemos sin stock.
—¡No exageres! —dijo riendo.
—No exagero. Espero que los clientes puedan entender que es nuestro primer día y nunca pensamos vender tanto.
A las diez y media de la mañana se dirigió a los locales de la avenida. No quería ir muy tarde porque puede que algunos tuviesen cómo prioridad comer antes de las 12:30. Tampoco le parecía una buena idea ofertar a las nueve de la mañana, ya que, si recién desayunaron, no pensarían en que almorzar y no les comprarían. Al llegar a la avenida, decidió ir hasta el inicio, para no olvidarse de pasar por esos locales. Entró a la fiambrería, en la cual había una solo un cliente. En la fiambrería atendían dos personas por lo que el otro empleado, lo atendió a Leo.
—Hola, ¿qué vas a llevar?
—Hola, soy de la pasta de tus sueños y estamos preparando distintas variedades de pastas que se pueden combinar con distintas salsas.
Se quedó unos cuantos segundos mirándolo.
—Están vendiendo pastas para el mediodía, ¿dónde está el restaurante? No los conozco.
—No contamos con un restaurante, estamos vendiendo viandas —le dijo mientras le ofreció un folleto.
—¿Tienen todas las salsas? ¿O es por día?
—Tenemos todas. Preparamos la porción con la salsa que me pidas.
—Mirá esto. Venden pastas y las podés combinar con un montón de salsas —le dijo dando el folleto.
—Tengo más —dijo Leo dándole otro.
—¿Ya vienen cocinadas? —dijo el hombre que estaba esperando.
—Si, ya están listas para comer.
—Yo quiero dos porciones de ñoquis. Una con queso azul y otra, cuatro quesos —le dijo el vendedor.
—¿Me podés hacer dos porciones de sorrentinos? Una con salsa cheddar y otra con salsa de la casa.
—Si, lo único que estamos enviando solo por esta zona.
—Estoy a dos cuadras.
—Yo quiero una porción de ravioles con barbacoa.
Leo anotó la dirección y los otros dos pedidos.
«Empecé bien»
Al salir, siguió camino y pasó por la heladería. No tenía mucho interés en ofertarles, ya que les resultaron mal llevados. Ingresó y vendió una porción. Fue al local de videojuegos y el empleado le compró una porción.
Al regresar, prepararon un total de 26 pedidos. Al tener que preparar tantos pedidos, sonrió, ya que esperaba vender poco y nada. De costo por cada vianda, tenían 13 pesos. Agregando el costo por si alguna vianda se volcaba o una porción se quemaba, eran 18. A ella le parecía caro vender a 50 pesos, pero a él le parecía bien, ya que en la capital las personas generaban mucho más dinero y no les estaban cobrando nada por llevárselos hasta el local. Leo volvió de repartir a la una y cuarto pasadas. Antes de sentarse a comer, contó el dinero.
—Ganamos ochocientos pesos, vamos bien. Voy a empezar a repartir folletos por todo el barrio, así aumentamos las ventas.
Advertisement
- In Serial12 Chapters
The Demon Queen (On Hiatus)
This is a strange predicament I got myself into. Before me was the king of a human kingdom. "Welcome heroes from another world! Humanity needs your help in defeating the [Demon King]! His plans to destroy humanity must be stopped, and you are the destined heroes to defeat him!" Or so he says. No matter what, isn't this a really weird situation? I'm a demon you know? A demon! And not just any demon either, I'm the [Demon Queen] you know?! Why was I summoned as a hero?! Release Schedule:Every Wednesday and Saturday. On permanent hiatus until I find motivation to write this again. Currently writing a quest on fiction.live in the meantime under blazingseraph. The quest name is Elder Dragon Quest if you want to check it out.
8 203 - In Serial16 Chapters
A Robbery Of Goats
Paradise, the forever happily ever after, the reward for a life well lived, the AFTERLIFE. Brought to you by programmers, ruined by businessmen and lawyers.
8 71 - In Serial35 Chapters
The Last Demon : Against The World
Humanity has driven the Demons to the grave using their powers and has reclaimed the Homeland. The Demon King killed off in a fight against Humanity's top heroes. And a small horned baby lies at the bottom of a ditch. Against the World.
8 147 - In Serial17 Chapters
The Merchant of the Golden Triangle
(This is a complete rewrite of The Wandering Merchant, which is discontinued.) A world governed by a never-ending Narrative, with each person with a Role to play and progress through Levels that beget Feats from their deeds. Throughout time immemorial, these had provided the means to build great civilizations, legendary exploits, and even opposing Gods, championed by great men and women throughout history that spans millennia and the forgotten beyond. This is one of its stories. A young [Trader] of his family-owned company with above-average wealth and influence left the continent of Libertalia behind because of great danger and competition from the many companies that rule its city-states. Armed with the knowledge that he had gained from his father's vault after the tragedy of losing him, he sets sail to the Golden Triangle of the world with his ambition to one day attain wealth and influence in Yhril, the Human Continent, to challenge the people that had wronged him.
8 201 - In Serial11 Chapters
Stella's Feathers
A beautiful soul was born on Earth The Goddess of Fortune decided to bless this soul to a life of fortune But the Goddess of Beauty became jealous and turned fortune to misfortune And so is the life of this soul lives, until at 16 where she dies to save a kind child from her cursed misfortune Watch her grow as she learns to deal with her new surroundings, new friends, and the authors best attempt at a heartwarming story ------------------------------------------- nice to meet you, please call me Star, this is my first novel and I will no doubt make lots of mistakes so please feel free to comment on anything you feel like might help the story. while constructive criticism is helpful I will just ignore trolls or laugh at them so feel free to do the same. I am terrible at spelling and I'm not doing this for profit but as a way to relax so no paid editors. I will warn you that if this book gets impossible for me to write I might just end it, but I will write an end even if it's ended abruptly I hope it won't get that bad though. well hopefully that won't happen, by the way, the ending will be the same it's just the difference of whether or not there are loose ends. this is mainly an adventure/fantasy, the romance will likely be cringe-worthy with just how slow it will be, either I won't know how to advance or won't want to due to the circumstances I make, on purpose or accidentally. if you have suggestions for story progression feel free to help, I will, of course, give you props if I use them. Have Fun ----------- on hiatus for very personal reasons and will get back when i can. ----------- so, im rewriting the story. after i rewrite the existing chapters i will replace the existing ones. to those who have enjoyed the story so far thank you for giving me your time and i hope you find the new version even better. it will take time to rewrite the existing chapters but i hope to see you again soon. the story will change quite a bit so im sorry to those who wanted to see what happened next in the original. i hope to see you soon!
8 130 - In Serial20 Chapters
រឿង: ព្រោះនាង
គេជាម្ចាស់បំណុល ម្ចាស់ជីវិតរបស់នាង
8 147

