《El aficionado [Español] [Completo]》2. Génesis
Advertisement
Leo se despertó más tarde de lo habitual, a las 10:35. Se cambió el pijama por ropa deportiva. Se peinó hacia la izquierda, levantando un poco el peine, dando una armoniosa ondulación en las puntas y salió de su cuarto. Bajó las escaleras y pasó por el comedor, donde se encontraba su hermana desayunando.
—¿Los vas a comer? —le preguntó señalando los tres panqueques que quedaban.
—No, me voy a correr —le respondió apresurado.
Su hermana untó dulce de leche en uno de ellos y lo enrolló desde el costado izquierdo, consiguiendo la típica forma de los panqueques rellenos. Se retiró de su vivienda y trotó 2 kilómetros, hasta encontrarse a una cuadra del shopping cuando una voz lo llamó.
—¡Leo! —gritó una voz femenina desde lejos.
Dejó de trotar y se dio vuelta. Vio a una joven muy linda, que al encontrarse a dos cuadras y teniendo el sol de frente, no pudo reconocer. Corrió hacia ella.
—¡Génesis! ¿Cómo andás? —le dijo cuando pudo verle bien la cara.
—Bien. Me alegro de verte.
—Yo también. ¿Qué hacés por acá?
—Shopping. Hay que renovarse cada semana.
—Te acompaño.
—Dale, me ayudás a elegir —dijo contenta.
El shopping era pequeño, pero no dejaba de ser lindo. Lo habían inaugurado hacia medio año y fue una gran atracción para la ciudad. Tenía quince locales. Seis eran gastronómicos: una heladería, un bar, un local de pollo frito, un local de lomitos y 2 hamburgueserías, 2 de vestimenta deportiva, otros 2 de vestimenta y accesorios de moda, 2 perfumerías, una joyería, una lencería y un pequeño cine; con capacidad para unas 70 personas, que funcionaba los jueves, viernes, sábados y domingos por la noche. Ingresaron a uno de los locales de moda, en donde se probó un vestido azul y una remera rosa. La remera rosa le quedó chica, por lo que solo llevó el vestido azul. Luego, a la joyería. Él, se asustó cuando ella pidió ver una pulsera de oro de 18k que costaba la mitad de su sueldo.
—La llevo —dijo con completa naturalidad tras probársela.
—¿Estás segura? —le dijo queriendo frenarla.
—¿Te gusta? —le preguntó sonriendo.
—Si, pero…
—Pero nada. Es mi dinero y me gusta, la llevo —dijo muy segura de sí misma.
Ya había comprado lo que quería, pero al estar con Leo tuvo una idea.
—Tengo que comprar algo más. Ya me estaba olvidando. Le dijo cuando se dirigían hacia la puerta de salida.
—¿Qué falta?
—Necesito ropa interior. Si te incomoda vengo otro día, no hay drama.
—No es nada. Te acompaño.
Entraron a la lencería. Le vendedora era muy atractiva, de la misma edad que Génesis, aunque no se conocían.
—Hola—los saludó con amabilidad.
—Hola —respondieron.
—¿Querés algo especial para tu novia? - Le preguntó con una sonrisa provocadora, la cual captó la atención de Leo.
Advertisement
—No es mi novia.
—¿Son solo amigos? —preguntó con alegría.
Estuvo a punto de decir si, pero anuló el comentario porque le daba curiosidad la respuesta de Génesis. Ella, sintió la intención de la vendedora y la atracción que ejerció sobre él. Pensó en irse. Lo único que le faltaba era un tiro por la culata. Hubo unos segundos de silencio, en donde agarró fuerza y se prometió no perder el juego.
—Eso no importa ¿Qué tenés de especial para mí? —le respondió seria.
Sintió el coraje y la comenzó a mirar con otros ojos. Siempre tuvo la visión de una chica tímida, más bien reservada, que evitaba las discusiones, los conflictos y se encontraba media perdida en el mundo. Después de haber comprado la pulsera y de esa contestación, sintió que había encontrado a una joven muy poderosa, que sabía lo que quería y no se dejaría de nadie. Justo lo que estaba buscando.
La vendedora buscó un conjunto que tenía apartado, cómo si alguien lo hubiese reservado y sin decir una sola palabra, le dio la bolsa con lentitud. Ella, la agarró con fuerzas y fue rápido hacia el probador. La esperó junto a la vendedora con los bolsos de compras. Ella, pensó que ingresaría al probador, pero como no lo hizo, se dio cuenta que eran solo amigos y que él no quería dar un paso más.
—No respondiste mi pregunta —le dijo con una mirada que intentaba ser seria.
—Ya la respondió ella.
—Si podés tener un 9, no te quedés con un 7.
Le habló en voz baja, buscando no ser escuchada. No respondió, solo sonrió. Génesis escuchó el comentario y decidió ir al todo o nada. Salió del probador con el conjunto. Tanto Leo como la vendedora se sorprendieron, ya que pensaban en verla salir del probador con su ropa. Esta medida la toma a último momento, tras oír la ofensiva de la vendedora.
—¿Te gusta? —le preguntó tras salir.
No era provocativo, era muy fino. Cubría bastante, pero no había que tener vista de águila para visualizar los atributos que en verdad tenía. Tanto Leo como la vendedora quedaron asombrados. Ninguno esperaba ver un cuerpo tan atractivo. En ese momento comprendió que la apariencia de chica plana, era gracias a que usaba ropa un talle más grande. Venía de una familia muy conservadora, en donde se le prohibía que los pantalones le quedaran ajustados y que las remeras le quedaran cortas o sean escotadas.
—Si, está lindo —le respondió sin mucho interés.
—¿Qué decís? —le preguntó a la vendedora.
—Si tu amigo dice que está lindo, aprovechá.
Regresó al probador y se cambió. Pagó en efectivo y salieron del local. Leo relojeó. Eran las 12:45.
—¿Ya te tenés que ir?
—Si
—¡Quedate a almorzar conmigo!
—No traje plata.
Advertisement
—Te invito —dijo guiñando el ojo izquierdo.
Se dirigieron al patio de comidas y pidieron dos hamburguesas con doble queso y dos cervezas artesanales. Una con miel y una Rubia.
—Gracias por la invitación, la próxima te invito yo —le dijo tras sentarse.
—Dale —le respondió sonriendo.
—Te pusiste celosa con la empleada ¿Por qué?
—Yo no estaba celosa. Esa chica no me cae bien, solo eso —respondió ansiosa.
Tenía sus dudas. Hacía más de un año que la conocía, pero ese día, la sintió distinta. Agarró despacio su mano izquierda y su mirada fue fija, con una sonrisa angelical.
—¿Cuáles son tus intenciones?
Ella era consciente que Leo conocía sus intenciones. También sabía que una mala contestación, la dejaba fuera del juego. Su mayor preocupación no fue perder el trabajo; fue ser rechazada por Leo, ya que en el veía al hombre con el que quería pasar el resto de su vida.
—Yo no tengo intenciones.
—¿Segura? —le preguntó sonriendo, como si se tratase de un juego de niños.
—Si —le respondió con gran miedo.
—¡Qué bueno que seas sincera amiga! Me molestan las personas que me dicen una cosa y sienten otra.
Fueron a buscar la comida y la trajeron a su mesa.
Al escuchar la palabra amiga supo que lo había arruinado. Lo cierto es que el miedo la dominó y no pudo expresar su sentimiento. La prueba de Leo fue simple. Pudo haber respondido de muchas maneras y hasta pudo haberle robado un beso y esa tarde hubiese sido distinta. Sintió la cobardía y se desilusionó. Entendió que estaba con una chica débil que muy de vez en cuando, agarraba coraje y era fuerte.
Cuando terminaron de comer, se ofreció a llevarlo hasta su casa. Cuando volvió a su departamento, lloró y pensó en que podía hacer. Olvidarlo y seguir con su vida era una opción.
Siete horas más tarde, volvió a verlo en el restaurante. Su ayudante, se había ido al baño en ese momento.
No puedo dejar pasar esta oportunidad se dijo a si misma mientras veía que venía a darle el pedido.
«El último intento, a todo o nada»
Le dejó el papel del pedido de la mesa 1 y cuando se estaba retirando, ella lo frenó.
—¡Aguantame un minuto! ¡No te vayás!
—Está bien ¿Qué pasa?
Lo miró 5 segundos sin saber que decir.
—Estoy asustada —fue lo primero que se le vino a la mente. Le asustaba desperdiciar esa oportunidad y ser amigos para siempre.
—¿Por qué? —se preocupó.
—Porque ayer a la noche … un ... hombre me espiaba —le decía lo que iba imaginando. Hablar cortado le hizo creer a Leo, que de veras estaba asustada y lo que decía era cierto.
—¿Cuándo estabas por entrar a tu departamento?
—Si, en ese momento —contesto de inmediato.
En ese instante, regresó la ayudante.
—Bueno, hoy a la salida te acompaño —dijo mientras se retiraba pensativo.
—¿No es mucho para vos? —le preguntó la ayudante demostrando su envidia.
—No, está bien para mí —le respondió sonriendo.
Fue una oportunidad atípica, ya que siempre le daba el papel donde se encontraba escrito el pedido y se retiraba. Cuando el pedido estaba listo, lo buscaba y de nuevo se retiraba. Compartía solo segundos con él, teniendo en cuenta la gran clientela no podían charlar un rato. Sumado a que, con su ayudante, se sentía incomoda hablar con él.
La acompañó en el auto de Génesis. No vio a nadie, pero le pidió que se quede. Leo necesitaba pasar al baño, por lo que aceptó y ella aprovechó la oportunidad. Al salir del baño, ya no se encontraba en la sala de estar.
—¿Génesis? —preguntó desorientado
—Estoy acá —se escuchó desde su habitación.
—¿Puedo pasar?
—Si, entrá. No pasa nada.
Fue hacia el dormitorio y abrió la puerta.
Ella se encontraba acostada en su cama, en ropa interior. La misma que había comprado al mediodía. La observó con lentitud, sin demostrar interés. Génesis no sabía que decir, ya que esperaba que venga hacia ella. Decidió mirarlo a los ojos. Al captar la mirada fija, desvió y dio unos pasos lentos hacia delante.
—¡Leo! —gritó con pocas energías, sintiendo una derrota.
—Acá estoy —respondió con tal tranquilidad que parecía haber salido de un spa, mientras observaba un bellísimo cuadro.
El no ya lo tenía, no sería una novedad. Se dejó llevar por su instinto animal. Se levantó y caminó acelerada hacia él, mientras se mordía los labios. Al sentir sus pasos, se dio vuelta para verla sin cambiar la expresión. Lo abrazó de la cintura y cerró los ojos, mientras llevaba su boca con lentitud hacia la de Leo. El, colocó su dedo índice derecho sobre la boca semi abierta de Génesis, mientras se tiraba para atrás, dando por rechazado el beso.
Abrió los ojos desconcertada. Leo estaba sonriendo.
—Así no me vas a conseguir —le dijo mientras reía.
Se sintió avergonzada y estuvo a punto de largarse a llorar, hasta que descubrió que tenía la misma cara angelical que cuando le preguntó por sus intenciones. Entendió que de nuevo la estaba poniendo a prueba. En ese instante, lo agarró del cuello y mientras cerraba los ojos, le comió la boca. El beso duró 8 segundos.
—Te animaste. Pensé que arrugabas cómo en el almuerzo.
—Si. De todas formas, si me llegabas a esquivar el beso u otro de tus jueguitos, te cacheteaba —le dijo con gran firmeza, aunque los dos sabían que no ocurriría.
La besó con pasión y pasó la noche en su departamento.
Advertisement
- In Serial265 Chapters
The Zombie Knight Saga
Death is coming. And he wants to help. The world of Eleg may seem like a normal enough place at first blush, but wade deeper into it, and soon the dark, the deadly, and the mad will begin to reveal themselves. But don't worry. They usually have a sense of humor. ((Ebook versions of the first four Volumes [138 chapters] are available on Amazon.))
8 90 - In Serial75 Chapters
Leftover Apocalypse
[Participant in the Royal Road Writathon challenge] This is a story about the newly-adult Calliope Smith having a terrible day that ends in her getting mysteriously teleported from Phoenix, Arizona to a fantasy world where her life is in constant danger. She considers this an upgrade. Someone evil is looking for her, and she doesn't know why. Someone who seems to know a lot about her has promised they'll help her, but she doesn't know who they are. All that matters to Callie is that magic is real and one way or another she's going to learn it. The end of the world is coming up, sure, but Callie won't need to worry about that. In fact, by the time she even finds out about it one of the doomsday devices will already be destroyed, and the authorities will be well on the way to dealing with the other one. It's fine. Everything will be smooth sailing. Almost certainly. Probably. Chapters are usually about 2500-3500 words, and the goal is to post 2-3 per week but I sometimes get busy or have some writers block. It's your standard portal fantasy / Isekai premise, but unlike some the main character's time on Earth and how she got pulled into another world will (eventually) be explored. Some slight GameLit-feeling stuff later, no menus or level-ups but there's something suspiciously like a skill tree when the magic system gets going. No number crunching, and while the main character will get to do some silly stuff she won't be a god like in some fics (and will in fact spend a lot of time being badly outclassed by her enemies). Some reader interaction, ranging from adding to the worldbuilding to occasionally making big important decisions about skill progression. Please note that the main character is flawed and impulsive, and will make some stupid decisions. That's part of the story, but I get that it's not for everyone. Trigger Warnings: Foster care system references, crappy parenting. Some mental health adjacent stuff, specifically the main character has some issues where she experiences varying levels of empathy and emotional vulnerability depending on the day (it's complicated and not meant to portray any real-world conditions). Occasional violence including mention of death and grievous bodily harm, but no detailed descriptions of gore.
8 72 - In Serial20 Chapters
Fallen
He hadn't even gained a consciousness yet that he was bound to lose everything if he ever came to life. He hadn't offended anyone, but they offended him. He hadn't cursed anyone, they cursed him. He hadn't killed anyone, they killed everyone related to him. Thus, he silently vowed. "They plan to offend me for their own interest? I shall give them plenty of reason to do so. Do they want to curse me? Please do so, since I'm more than willing to be your living bane. Kill me? Sadly, you won't be the last having this type of wishful thinking."- The Devil -------------------- I think that I can manage 1 chapter per week now, maybe 2 but certainly not three. PS: As I think that there should be small mistakes here left and right, I'd gladly welcome a proofreader.
8 144 - In Serial59 Chapters
Fenrin's Tale - a third chronicle of the Children of the Bear
Fenrin the Wolf, as cruel and vicious as they come, Fenrin Brynson leads his father's armies in his sister's nation until one day the unthinkable happens--he gets beaten. Forced to reconsider everything he knows, Fenrin has to make a decision about what kind of a man he is and whether that is something he can live with. Will he break the cycle of pain and cruelty? Or will he continue his family legacy until there's nothing left in En to stop him? Please note tags for graphic violence, torture, sexual content (including noncon), and abuse.
8 196 - In Serial9 Chapters
Patroclus & Achilles (AU) (completed)
"I didn't meant for it to happen."A/N: Probs are the story is better than this introduction, sorry, I just can't really find the right words for this part. Also, the watermark on the cover is me, I changed my @ a long while ago
8 180 - In Serial25 Chapters
An overly OP MC in another world.
My name is Carlos Drake and I've been summoned to another world...along with my three friends Jake, Roland and Lucas, we are aiming to become the greatest heroes in the world! (Yo! red here....just gonna say...I got bored and wanted to try something different so I did this little book thing to make small chaps on every once in a while...please do not expect much from this.)
8 110

